¿Autonomía o carga extra? El reto de cerrar el ciclo escolar bajo el modelo multigrado
El Pizarrón Crítico: Análisis de fondo
Llegamos a la recta final del ciclo escolar 2025-2026 y, con ello, a la Octava Sesión Ordinaria del Consejo Técnico Escolar (CTE). Las orientaciones oficiales, publicadas por la SEP (CTE), plantean una hoja de ruta centrada en la consolidación del trabajo por proyectos y la autonomía profesional docente, específicamente para el contexto multigrado.
Desglose: ¿Qué nos pide la autoridad?
El documento propone transitar de la ejecución mecánica a la creación pedagógica. Los puntos clave son:
- Metodología Multigrado: Se busca que la diversidad de ritmos sea un motor de aprendizaje interdisciplinario y no una limitante.
- El CTE como Comunidad de Aprendizaje: Se prioriza el intercambio de saberes prácticos sobre la teoría abstracta.
- Cartografía Pedagógica: Una herramienta para territorializar el currículo, vinculando la escuela con la comunidad (incluyendo ejes de salud como la nutrición y salud visual).
- Consulta Nacional: Un llamado para documentar cómo estamos ejerciendo esa autonomía profesional en el aula.
La Realidad Escolar: Entre el papel y el aula
Aquí es donde el discurso se encuentra con la realidad: ¿qué significa ser un «diseñador pedagógico» cuando el docente multigrado a menudo atiende tres o más grados simultáneamente, sin materiales de apoyo suficientes y con una carga administrativa que no cesa? La propuesta de sistematizar experiencias y realizar ferias de salud es loable desde lo pedagógico, pero en la práctica mexicana, los maestros se enfrentan a la precariedad de infraestructura y a una burocracia que a menudo exige «productos» antes que procesos reflexivos.
La brecha entre la teoría de la autonomía profesional y la realidad de la gestión escolar diaria es, en esencia, la tensión que define el éxito o el fracaso de la Nueva Escuela Mexicana.
El desafío no es la falta de voluntad docente, sino la falta de condiciones para que esa autonomía no se convierta en una carga de trabajo adicional que agota a los colectivos en lugar de fortalecerlos. ¿Estamos realmente construyendo comunidad o solo estamos añadiendo capas de complejidad a un sistema que ya está saturado?
Cierre
Para abrir el debate en nuestro foro, les planteo dos interrogantes: ¿Es posible ejercer una verdadera autonomía profesional cuando las exigencias de resultados estandarizados siguen marcando el pulso institucional? ¿Qué necesita realmente un maestro multigrado para pasar del ‘hacer’ pedagógico a la sistematización reflexiva de su propia práctica?